Casahumana Café

Un café. Una casa. Una manera de encontrarnos.

Casahumana Café nació con la idea de construir algo más que una cafetería.

Queríamos crear un lugar abierto a todos. Un espacio donde tomar un café, encontrarse, trabajar, aprender y compartir fueran parte de una misma experiencia. Una casa en medio de la ciudad donde, por un rato, pudiéramos bajar el ritmo, mirar alrededor y volver a encontrarnos con los demás.

Por eso lo llamamos Casahumana.

Porque creemos que cada persona es un mundo, con su propia historia, sus capacidades, sus deseos y sus tiempos. Y porque entendimos que no existen recetas universales para acompañar a alguien: primero hay que mirar, escuchar y conocer.

Casahumana Café es la puerta de entrada a Fundación Almahumana y, al mismo tiempo, una de las formas más concretas de expresar lo que creemos.

La inclusión sucede cuando dejamos de hablar de ella y empezamos a vivirla.

Acá conviven todos los días clientes, trabajadores, alumnos, docentes, familias, vecinos y personas que simplemente entraron a tomar un café.

Personas con y sin discapacidad.

Sin espacios separados. Sin construir una realidad artificial. Sin poner el foco en aquello que alguien no puede hacer.

Elegimos empezar por otro lugar: por las capacidades, los deseos y las posibilidades de cada persona.

Casahumana Café es también el espacio de práctica de Baristas con Alma, la escuela de cafetería de Fundación Almahumana. Quienes participan de nuestros cursos pueden aprender un oficio y llevar ese aprendizaje a un entorno laboral verdadero: con una barra funcionando, clientes, compañeros, responsabilidades y desafíos cotidianos.

Porque aprender es importante, pero también lo es tener la oportunidad de comprobar que uno puede.

Y muchas veces ese es el comienzo de algo mucho más grande: creer en uno mismo.

Una cafetería real para generar oportunidades reales

Desde el comienzo decidimos que Casahumana tenía que funcionar como cualquier otra cafetería.

Queremos que las personas nos elijan porque se sienten bien, porque las recibimos con afecto, porque disfrutan lo que hacemos y porque encuentran acá algo difícil de explicar pero fácil de sentir: sensación de hogar.

Al mismo tiempo, cada consumo ayuda a sostener los proyectos de Fundación Almahumana y a generar nuevas oportunidades.

Así, algo tan cotidiano como tomar un café puede formar parte de una cadena mucho más grande.

Una cafetería puede sostener una Fundación.
Una capacitación puede convertirse en un trabajo.
Un trabajo puede generar independencia.
Y una oportunidad puede cambiar la manera en que una persona se mira a sí misma.

Por eso cada parte de Casahumana intenta tener un sentido.

Buscamos hacer más accesibles nuestros procesos, generar oportunidades de formación y empleo y trabajar junto a emprendedores, organizaciones y personas que comparten nuestra manera de entender el impacto social.

No buscamos construir inclusión para mostrarla.

Buscamos que ocurra naturalmente.

Una casa abierta a todos

Con el tiempo comprendimos también que no queríamos definir Casahumana solamente a partir de la discapacidad o de una determinada situación de vulnerabilidad.

Queríamos hablar de algo mucho más sencillo y, a la vez, mucho más amplio:

personas.

Personas que necesitan una oportunidad.
Personas que quieren aprender.
Personas que buscan trabajo.
Personas que necesitan ser escuchadas.
Personas que vienen a tomar un café.
Personas que quieren ayudar.
Personas que simplemente necesitan encontrarse con otras.

En Casahumana creemos que una sociedad más inclusiva no se construye únicamente con grandes discursos. Se construye todos los días, en la manera en que miramos al otro, en las oportunidades que generamos y en los espacios que estamos dispuestos a compartir.

Por eso Casahumana Café es un café, pero también es una experiencia social.

Una pequeña muestra de la sociedad que imaginamos: más cercana, más empática y profundamente humana.

Porque cuando dejamos de etiquetarnos, aparece algo mucho más importante:

la posibilidad de encontrarnos.

Menú en sistema Braille

Es importante comprender que la inclusión es un proceso, que nos libera del desconocimiento, y al mismo tiempo nos motiva a seguir brindando accesibilidad a más personas.

Baristas con alma

Una escuela de cafetería con alma humana. Te gusta la ides? Animate! Nos encantaría enseñarte ¨nuestros secretos¨ para que si te gustan puedas encontrar una nueva vocación.

Visitanos y formá parte de algo más grande

Desde este lugar colaboramos en la creación de oportunidades de trabajo y capacitación. Todas las ganancias van destinadas a la fundación.

Cada parte está pensada

Cuando iniciamos el proyecto de Café Consciente comenzamos a replantearnos el propósito del mismo, si nuestro impulso siempre fue ayudar, ¿Cómo podríamos detenernos en solo destinar las ganancias a la Fundación Alma Humana?
Comprendemos al «ser consciente» a uno que se despierta a las realidades que lo rodean, y es participe del cambio.
Cada parte de nuestra Casa Humana debía estar destinada a ayudar, por eso buscamos en cada parte proyectos en cadena que fueran conciliadores de fuentes de solidaridad.
La Cooperativa de Ceramistas Lesjade nació en el año 2021, en plena pandemia. Con toda la incertidumbre que eso generaba decidieron emprender el camino de la solidaridad, con el compromiso de organizar a quienes lo necesitaban,en torno a un oficio, les toco la tarea de rescatar un saber milenario como lo es la alfarerí y la cerámica.
Con mucha felicidad de poder encontrar en él un trabajo digno. Con la bases del comercio justo y la creación de un producto ecológicamente sustentable.
Las ganancias son destinadas a realizar vajilla para espacios educativos comunitarios.

Sumate a nuestra escuela de cafetería

Somos la Escuela de Cafetería de la Fundación Almahumana, con prácticas en Casahumana Café.

Testimonios

Nuestros Aliados